Historia del Trebuchet
Historia de la Catapulta Trebuchet
El fundíbulo, también conocido como trabuquete, almajaneque o lanzapiedras
Se usaba anteriormente para derribar murallas de alguna ciudad para poder así lograr conquistarla.
Se cree que fue inventado en China hacia el siglo IV A.C. y que llegó a Europa hacia el año 500, donde fue muy usado a lo largo de toda la Edad Media para atacar grandes fortalezas, pues su alcance era mayor que el de la catapulta, un invento griego luego mejorado por los romanos
Esta podía pesar hasta 25 toneladas y funcionaba con una honda colosal capas de arrojar piedras de 100 kilogramos a una distancia de hasta 200 metros de distancia
Las dimensiones del trebuchet obligaban a los ejércitos a construirlos en el sitio mientras se desarrollaba el asalto a la ciudad o castillo.
Hacia occidente
El uso del trebuchet se extendió hacia el oeste y alcanzo los países árabes a través de Persia y Bizancio. El arte de construirlos llegó a conocerse en los países nórdicos desde el norte de Alemania, cuya maquinaria de guerra es regularmente mencionada en los libre de la Liga Hanseática. Hay ciertas dudas sobre el período exacto en que estos artefactos y el conocimiento sobre ellos llegaron a Escandinavia. Los vikingos pueden haberlos conocido en una época mucho mas temprana, como el monje abbo de St. Germain indica sobre el sitio de París (885-886), en su épica "De belle Parisiato", fechada alrededor del año 890.
Los fundíbulos fueron usados por primera vez en Italia a fines del siglo XII e introducidos en Inglaterra en 1216, durante el sitio de Dover. En 1304, durante el asedio al castillo de Stirling, Eduardo I de Inglaterra ordeno a sus ingenieros que construyeran un trebuchet gigante para el ejercito ingles, llamado WarWolf (lobo de guerra). Ningún detalle de su diseño ha sobrevivido hasta la actualidad.
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